miércoles, 12 de junio de 2013

UN QUÍMICO ALEMÁN DERROTÓ A LOS VENCEDORES DE LA GUERRA DEL PACÍFICO

Extracto del libro LAS VENAS ABIERTAS DE AMÉRICA LATINA de Eduardo Galeano. 

La historia del salitre, su auge y su caída, resulta muy ilustrativa de la duración ilusoria de las prosperidades latinoamericanas en el mercado mundial: el siempre efímero soplo de las glorias y el peso siempre perdurable de las catástrofes.


A mediados del siglo pasado, las negras profecías de Malthus planeaban sobre el Viejo Mundo. La población europea crecía vertiginosamente y se hacía imprescindible otorgar nueva vida a los suelos cansados para que la producción de alimentos pudiera aumentar en proporción pareja. El guano reveló sus propiedades fertilizantes en los laboratorios británicos; a partir de 1840 comenzó su exportación en gran escala desde la costa peruana. Los alcatraces y las gaviotas, alimentados por los fabulosos cardúmenes de las corrientes que lamen las riberas, habían ido acumulando en las islas y los islotes, desde tiempos inmemoriales, grandes montañas de excrementos ricos en nitrógeno, amoníaco, fosfato y sales alcalinas: el grupo se conservaba puro en las costas sin lluvia de Perú[1].

Poco después del lanzamiento internacional del guano, la química agrícola descubrió que eran aún mayores las propiedades nutritivas del salitre, y en 1850 ya se había hecho muy intenso su empleo como abono en los campos europeos. Las tierras del viejo continente dedicadas al cultivo del trigo, empobrecidas por la erosión, recibían ávidamente los cargamentos de nitrato de soda provenientes de las salitreras peruanas de Tarapacá y, luego, de la provincia boliviana de Antofagasta. Gracias al salitre y al guano, que yacían en las costas del pacífico «casi al alcance de los barcos que venían a buscarlos», el fantasma del hambre se alejó de Europa.

La Guerra del Pacífico


Guerra del Pacifico 12 de mayo de 2007 Publicado por Hilda

Fue un conflicto bélico, desarrollado entre 1879 y 1884, que involucró a tres países latinoamericanos: Chile, Perú y Bolivia. Se trató de un conflicto limítrofe, pero no por la demarcación territorial en sí misma, sino porque involucraba zonas ricas en guano y salitre, por eso la mayoría de los autores es coincidente en denominarla “Guerra del Salitre”.
No debe confundirse esta guerra del Pacífico, con la que ocurrió en los albores de la segunda Guerra Mundial (1937-1945) en la que participaron, Japón por un lado y por el otro, Estados Unidos, Gran Bretaña y China, entre otros países.
CAUSAS
Bolivia había ocupado la región más importante del desierto de Atacama, situado al sur de su territorio y al norte de Chile, en la región de Antofagasta. Esta zona es muy rica en cobre, hierro y por sus salares, producto de las aguas de lluvia que disuelven la sal del suelo. Al evaporarse el agua, queda la sal allí acumulada.
Además, Bolivia desde el nacimiento a la vida independiente en el año 1825, tenía salida al mar por la ya mencionada Antofagasta.

La Guerra del Pacífico 1879 - 1884 (Perú, Bolivia y Chile): Antonio Lobato

La Guerra del Pacífico 1879 - 1884 (Perú, Bolivia y Chile): Antonio Lobato:


Les dejo el relato del capitán Antonio Lobato, sobreviviente de la defensa de Arica, oficial del batallón Tarapacá N° 23. Si bien Lobato escribió su relato 43 años después de los hechos, está bien detallado y lúcido.

La Colonia Tovar: Mirada histórica del viajero Pal Rosti

La importancia de Caral-Supe

“Caral es importante porque es la civilización más antigua del continente americano, ya que surgió en el año 3,000 a.C., simultáneamente con Mesopotamia y Egipto. La civilización peruana es más antigua que India, China, Fenicia, Creta, Grecia, Mesoamérica, Israel, Roma y Persia. Caral inventó los anfiteatros 2,000 años antes que Grecia; sus momias son 3,000 años más antiguas que las de Egipto; su orfebrería fue la más adelantada del mundo antiguo y sus redes de pescar son las más antiguas del mundo.”
— Víctor Colán Ormeño, historiador.
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