Resumen
Se han encontrado numerosas estructuras terrestres geométricas (earthworks) en el suroeste de la Amazonía, las cuales son evidencia de una civilización precolonial constructora de monumentos. Este conocimiento ha contribuido al debate sobre la historia profunda, el urbanismo precolonial, los contextos socioculturales y el legado ambiental de la Amazonía. Sin embargo, las estimaciones sobre la extensión geográfica y el tamaño de la población de esta civilización forestal han sido imprecisas, ya que la detección de estas estructuras se ha limitado casi exclusivamente a áreas deforestadas donde la vegetación no oculta completamente las formas.
En este estudio, utilizamos datos LiDAR (detección y rango de luz) capaces de penetrar el dosel arbóreo, a lo largo de 4.430 km de vuelo, para definir mejor la distribución geográfica y la cantidad de estas estructuras en la región. Sobre la base de datos existentes y nuestra documentación LiDAR, demostramos que solo esta área cultural contiene tantas estructuras como se estimaba previamente para toda la Amazonía. Además, proponemos que la población humana total de la zona entre los años 100 y 300 d.C. era de 1,25 a 3 millones de personas. Si se encuentran resultados similares en otras partes de la Amazonía, la densidad de población precolonial total y su efecto en el suelo actual, la estructura forestal, la biodiversidad e incluso algunos modelos del clima global deberían ser reevaluados.
Hallazgos Principales
Uso de tecnología LiDAR: El estudio realizó escaneos láser aerotransportados (ALS) en 4.497 km² en los estados brasileños de Acre y Amazonas, documentando 432 estructuras, de las cuales solo 36 eran previamente conocidas.
Factor de corrección de 5x: El LiDAR revela cinco veces más estructuras en las áreas deforestadas de lo que se había encontrado previamente utilizando únicamente imágenes satelitales comerciales.
Extrapolación del número total: Se estima que el área total analizada contendría aproximadamente entre 24.000 y 30.000 estructuras terrestres, de las cuales aproximadamente dos tercios pertenecieron al periodo de la civilización Aquiry.
Estimación poblacional: Basándose en la mano de obra necesaria para construir y mantener estas estructuras (estimando unas 300 personas por estructura en uso simultáneo), se calcula que la población de la civilización Aquiry alcanzó su punto máximo con entre 1,25 y 3 millones de habitantes entre los años 100 y 300 d.C.
El estudio desafía la noción histórica de que los suelos amazónicos son demasiado pobres para sostener altas densidades de población. Evidencias arqueológicas (fitolitos y macrofósiles) muestran el cultivo antiguo de maíz, calabaza, mandioca y la gestión activa de especies arbóreas como la castaña de Brasil (Bertholletia excelsa), cuya distribución occidental coincide con el límite de estos geoglifos.
Esto indica que las comunidades constructoras de geoglifos no eran habitantes pasivos, sino administradores activos de la tierra, el agua y los jardines forestales. El legado de estas civilizaciones antiguas sigue siendo observable en la composición y biodiversidad del bosque tropical contemporáneo. Los autores concluyen que este legado debe considerarse plenamente en futuros estudios sobre la Amazonía, incluido el modelado climático y la planificación sostenible del uso de la tierra.
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