No me dan pena los burgueses
vencidos. Y cuando pienso que van a darme pena,
aprieto bien los dientes y cierro bien los ojos.
Pienso en mis largos días sin zapatos ni rosas.
Pienso en mis largos días sin sombrero ni nubes.
Pienso en mis largos días sin camisa ni sueños.
Pienso en mis largos días con mi piel prohibida.
Pienso en mis largos días.
—No pase, por favor. Esto es un club.
—La nómina está llena.
—No hay pieza en el hotel.
—El señor ha salido.
—Se busca una muchacha.
—Fraude en las elecciones.
—Gran baile para ciegos.
—Cayó el Premio Mayor en Santa Clara.
—Tómbola para huérfanos.
—El caballero está en París.
—La señora marquesa no recibe.
En fin, que todo lo recuerdo.
Y como todo lo recuerdo,
¿qué carajo me pide usted que haga?
Pero además, pregúnteles.
Estoy seguro
de que también recuerdan ellos.
Por: Nicolás Guillén
2 comentarios:
Hola, compañero. Leí su nombre en el blog de Silvio Rodríguez y vi su aporte en el mismo. Me es grato escribirle desde Caracas.
Siempre me ha gustado este texto de Guillén (al igual que la versión para música en la voz de Pablo Milanés)
Por si desea contactarme mi twitter es @juglarrojo.
Saludos
Hola, compañero. Esta mañana vi su comentario en el blog de Silvio Rodríguez y su aporte en el mismo. También soy de Venezuela. Muy grato ver que cada día Silvio hermane a tanta gente en toda NuestrAmérica.
Este poema de Guillén siempre me ha encantado, al igual que la versión musicalizada en la voz de Pablo Milanés.
Un saludo desde Caracas
(Por si desea contactarme, mi cuenta twitter es @juglarrojo).
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